Engranaje

Cuántas tazas de café se habrán tomado
solo para lubricar la maquinaria
que nos destroza y que nos escupe.

Cuántas tazas de café se habrán tomado
solo para mantener el cuerpo en marcha
caminando sin parar y sin camino.

Creímos construir con sangre y con tendones
un engranaje diligente y esforzado
un expediente ejemplar en vuestra burocracia.

Cuántas tazas de café nos han dejado
los dientes negros como los sueños,
como la piel agolpada bajo los ojos.

¡Y vosotros!

¿Cuántas horas nos habéis robado; cuántas,
con todos sus minutos y segundos?
Quitándolas del cielo de la boca
de la rabia agolpándose en el puño.

¡Temed, temed el tiempo de pagarlo
todo junto!